Historia de la Embajada de Idate Masamune al Papa Paulo V (1613-1615)

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José Koichi Oizumi, Juan Gil
Siglo XXI - 2012
ISBN: 978-8497441186
208 págs. - Tapa dura

El historiador romano Scipión Amati, que acompañó a la misión diplomática japonesa desde Madrid hasta Roma, describe en su crónica cómo Date Masamune (1567-1636), el señor feudal del norte del Japón, mandó construir en Tsukinoura, al norte del Japón, un barco de unas 500 toneladas al que bautizaron el nombre de San Juan Bautista. El día 28 de octubre de 1613, en el puerto de Tsukinoura del distrito de Ojika de Voxu (Oshu, provincia de Miyagi, Ishinomaki), se embarcaron bajo su patrocinio en este navío los embajadores Tsunenaga Rokuemon Hasekura (1571-1622) y el padre franciscano Luis Sotelo. Con ellos iban unos 140 japoneses en misión diplomática, más un número desconocido de interesados en el comercio con la Nueva España. Al año siguiente, después de 90 días de navegación con escasos contratiempos, llegaron el 25 de enero de 1614 a las costas de Acapulco. Los japoneses pasaron en la ciudad de México la Semana Santa. En el viaje de Hasekura hasta la Península Ibérica hizo escala en La Habana. A continuación, el navío atracó en Sanlúcar de Barrameda el 5 de octubre del año 1614. Una vez en la Península Ibérica, la comitiva se trasladó a Sevilla. Si larga fue la estancia en Sevilla, más se prolongó la de Madrid. El rey Felipe III recibió al embajador Hasekura el 30 de enero de 1615. Durante la solemne audiencia, Hasekura reiteró el deseo de Masamune Date de cristianizar su reino de Voxu y de ofrecer su amistad al soberano español. Hasekura fue bautizado en Madrid -en el monasterio de las Descalzas Reales- el 17 de febrero de 1615, siendo apadrinado por el duque de Lerma y la condesa de Barajas en presencia del rey, su familia y la corte. El guerrero Hasekura adoptó el nombre cristiano de Felipe Francisco. El día 25 de octubre de 1615 la misión de Hasekura entró en la ciudad de Roma. La ceremonia de ingreso a la ciudad incluyo un largo desfile. En su trayecto, de dos kilómetros de recorrido, la comitiva, tras cruzar la plaza de San Pedro, cruzó el río Tíber frente al castillo de Santángelo y, atravesando la avenida principal de Roma, llegó al Campidoglio, donde se les ofreció alojamiento en la iglesia de Aracoeli. El embajador Hasekura y el fraile Luis Sotelo fueron recibidos por Paulo V el 3 de noviembre de 1615.